miércoles, 19 de junio de 2013

LA MARCA ESPAÑA SE HACE CON MARCAS ESPAÑOLAS


Esta afirmación que parece tan obvia, me genera dudas.

Escribo por lo que conozco, el sector de construcción y equipamiento de instalaciones deportivas, en el que estoy más de 30 años.

Nunca fuimos muchas las marcas que competimos en este sector, al menos las importantes. Ahora bastante menos. Si analizamos las más importantes, MONDO, POLIGRASS, LIMONTA, ITALGRENN, etc., ninguna es española, ni la marca, ni la propiedad de la empresas.


Si de verdad queremos potenciar la marca ESPAÑA, hay que comenzar potenciando las marcas ESPAÑOLAS en cada uno de los sectores de actividad. Será difícil generar confianza en la marca ESPAÑA, sino tenemos confianza en las marcas ESPAÑOLAS.

Estamos en una economía de libre mercado y en Europa. No pretendo vetar a nadie ni favorecer a nadie, menos cuando se trata de contratos públicos, a los que todos tenemos derecho a concurrir en igualdad de condiciones.

Solo pretendo abrir un espacio para la reflexión, porque somos muy dados a creer que lo que viene de afuera es mejor que lo nuestro. De no cambiar esto será muy difícil vendernos más allá de nuestras fronteras.

Casi la mitad de mi tiempo profesional me lo paso viajando por otros países buscando trabajo. El peregrinar por medio mundo me ha servido para conocer lo bien valoradas que están las empresas y las marcas ESPAÑOLAS. Me sorprendo cuando en un rincón del mundo, muy alejado de ESPAÑA, me presento y conocen perfectamente nuestra marca y nuestro trabajo.

En el sector de la construcción y equipamiento de instalaciones deportivas, el que más conozco, las marcas ESPAÑOLAS están al máximo nivel mundial. Pueden ofrecer productos y servicios de la misma calidad que el que más.

Tenemos que ser conscientes de ello y creérnoslo. Además, las administraciones públicas y los cargos públicos, tienen que esforzarse mucho más en potenciar las marcas ESPAÑOLAS. Me duele cuando escucho a un cargo público potenciar una marca NO ESPAÑOLA, en detrimento de la ESPAÑOLA, y no son excepciones de lo que hablo.

Repito que no estoy pidiendo que se favorezca a las marcas ESPAÑOLAS en concursos públicos, nada de eso, todos tenemos el mismo derecho y las mismas oportunidades. Lo que pido es más respeto y consideración para las marcas ESPAÑOLAS.

www.cade.es

jueves, 30 de mayo de 2013

EL DEPORTE DE COPAGO


Hoy leo en la prensa el artículo “El deporte de Copago”, en el que informa que tres de las cuatro gimnastas del equipo de rítmica español tendrán que pagar de su bolsillo la participación en el próximo Campeonato de Europa.

Hace un par de años, cuando comprendimos de que no se trataba de una crisis coyuntural y que tenía mucho de estructural, escribí sobre las consecuencias que podría tener sobre el deporte. Desgraciadamente no me equivoque, y lo que dije está pasando.

Se nos dice que nuestra economía es poco competitiva, que tiene que serlo para exportar y que la internacionalización sea uno de los pilares de la recuperación y cambio de modelo. Hasta aquí estoy de acuerdo, nunca hemos tenido, como país, vocación exportadora y este es uno de los problemas crónicos de nuestra economía.

Para ello el gobierno apuesta por fortalecer la marca España, también estoy de acuerdo. A las empresas españolas nos será mucho más fácil salir y vender nuestros productos y conocimientos con una marca prestigiada.

Pero si hay algo que prestigie a nuestro país, por lo que se le conoce en todos los rincones del mundo, es el deporte. He viajado por muchos lugares del mundo, algunos muy lejanos, cuando dices que eres español, de inmediato te preguntan si eres del Madrid o del Barcelona, por Iniesta, Nadal, Gasol o por Fernando Alonso. Esta gente, la que hace estas preguntas, no saben ni en donde esta España, si está en América o en Oceanía, pero saben que existe gracias al deporte.

Si tenemos deportistas de élite conocidos en todo el mundo, si las selecciones de fútbol, la de baloncesto, balonmano, hockey hierba y patines, la de fútbol sala, etc., son de las mejores del mundo, si nuestro deporte está considerado como de los mejores del mundo, no es una casualidad, no existen este tipo de casualidades. Es por el trabajo conjunto del sector público y privado, es gracias a las inversiones en infraestructuras deportivas, a las ayudas a los clubes de base, a las federaciones deportivas, a las becas a deportistas, etc.

Los Iniesta, Nadal, Gasol, Alonso y compañía no han salido de la nada, todos ellos empezaron practicando deporte desde muy pequeños, en instalaciones públicas, con monitores y entrenadores incentivados por ayudas públicas, apoyados por sus clubes y federaciones, que con dinero público, los llevaron a competiciones alevines, infantiles, juveniles, junior, etc.

Alguien puede pensar que sin la colaboración del sector público y privado o sin las ayudas económicas de las administraciones, hoy tendríamos el prestigio que tenemos a nivel mundial.

La experiencia y el tiempo han demostrado que la inversión pública en deporte es muy rentable, no solo para la marca España, también para la salud, la convivencia y el bienestar.

Noticas como la de hoy “El deporte de copago” me pone los pelos de punta. Todo lo que hemos construido durante años, el prestigio adquirido, podría estar, en estos momentos, derrumbándose.
Están en peligro los Iniesta, Nadal, Gasol o Alonso de mañana. Estoy de acuerdo en que estamos en tiempos de crisis, de que los recursos son menores, de que hay que optimizar, etc. Pero de eso a que nuestros deportistas de élite tengan que pagarse de su bolsillo la asistencia a campeonatos, tan importantes, con el europeo, va un largo trecho.

Todos hemos de trabajar, especialmente las administraciones, para buscar fórmulas que permitan mantener el estatus de nuestro deporte.

martes, 21 de mayo de 2013

EN ESPAÑA LA FISCALIDAD ES INJUSTA


Había escuchado que las empresas del IBEX pagan una media del 10% de sus beneficios en el impuesto de sociedades, cuando deberían de pagar el 30%. Por tanto, consiguen desgravar casi 20 puntos en este impuesto.

Esta información no es nueva, ya la había escuchado en varias ocasiones, pero si sorprendente e injusta. Lo nuevo, al menos para mí, es que la mayoría de estas desgravaciones son en concepto de inversión en I+D+i, y que quienes mayor desgravación obtienen por este concepto son los bancos.

Si esto es así, significa que estas empresas invierten cientos de millones de euros en I+D+i, por tanto España debería ser líder mundial en investigación, desarrollo e innovación. Evidentemente no somos líderes, ni mucho menos, vamos que estamos a la cola en inversión en I+D+i entre los países desarrollados.

La conclusión es bastante clara, estas empresas- principalmente los bancos- , utilizan la ingeniería financiera para evadir impuestos y reducir sus obligaciones de pago en casi 20 puntos. Todo dentro de la más estricta legalidad, por lo menos en apariencia, y por tanto con el beneplácito del gobierno de turno.

Lo lamentable de todo esto es que el resto, es decir la mayoría de las empresas de este país,  pagamos la casi totalidad del máximo del tipo impositivo del impuesto de sociedades. Ya que apenas tenemos posibilidades de aplicarnos deducciones.

Vamos que lo que dejan de pagar las empresas del IBEX y otras grandes, lo pagamos  el resto. Me decía un experto en fiscalidad que si el gobierno tomará medidas para evitar este fraude legal, el Estado podría incrementar sustancialmente sus ingresos, e incluso rebajar el tipo impositivo del impuesto para las pymes.

Además el gobierno debe investigar porque todas estas empresas, sin excepción, tienen constituidas sociedades en paraísos fiscales. No es una casualidad y es muy probable que lo hagan con el objetivo de evitar el fisco español.

Es injusta la fiscalidad en España y eso se debe corregir, ya que los tiempos no están para engaños. Las empresas estamos sufriendo mucho para sobrevivir, no hay actividad, no hay crédito, hay mucha morosidad, no tenemos ayuda de nadie, por mucho que se pregone lo contrario, y como mínimo exigimos una fiscalidad justa.

domingo, 28 de abril de 2013

LA INTERNACIONALIZCIÓN DE LA EMPRESA ESPAÑOLA


Las autoridades españolas recurren a la internacionalización para capear el temporal de la economía española y las dificultades de las empresas.

Muchas, las que tenemos alguna oportunidad, lo hacemos. Me sorprende la capacidad de adaptación de los empresarios españoles y sobre todo las ganas de seguir luchando, a pesar de que casi todas las circunstancias son adversas.

Tenemos capacidad de exportar conocimientos y productos, esto ha quedado demostrado en los últimos años. En los de crecimiento la mayor parte de la producción de la empresa se destinó al consumo interno, pero ahora se reparte por casi todo el mundo.

Personalmente, estoy haciendo prospección de varios mercados, y en casi todos ellos encuentro a empresas y empresarios españoles, que ya están implantados en el país o en fase de hacerlo. Sin duda la necesidad de exportar es de lo poco bueno que nos ha traído la recesión.

La empresa, en general, está haciendo los deberes, se está aplicando. Hemos ajustado el gasto, mejorado la productividad, la competitividad de nuestros productos y servicios e incrementado significativamente las exportaciones. Pero, tengamos claro que, sin ayuda no seremos el motor que necesita la economía española para generar actividad y empleo.

La mayoría nos estamos encontrado un muro infranqueable para exportar. Básicamente el mismo que para desarrollar nuestra actividad en España. No tenemos crédito, ni ayuda de las entidades financieras. La propaganda es una cosa y la realidad es bien distinta.

Los bancos no tienen confianza en las empresas españolas y por tanto no arriesgan nada, absolutamente nada. Solo apoyan a aquellas empresas que garantizan al 100% que podrán devolver los préstamos o hacer frente a los avales, es decir a un minoría. Se imaginan que todos los empresarios nos pusiéramos de acuerdo para decir que si no nos garantizan beneficios paramos nuestra actividad.

Montar una infraestructura empresarial fuera de España o exportar productos, requiere de ayuda en forma de crédito o aval, ¿Quién dispone de la tesorería suficiente para hacerlo? Es evidente que muchos empresarios desisten de hacerlo ante la falta de apoyo.

Me parece prudente e incluso necesario que los bancos quieran tener las mayores garantías y pongan los medios para evitar la morosidad, pero sin exagerar. Podría relatar aquí operaciones en las que el nivel de riesgo para el banco es prácticamente cero y la operación no se ha hecho.

Hace unos días me decía el responsable territorial de empresas de una entidad, ante una operación muy segura para el banco (95%), que el responsable de riesgos de esa entidad no aprobó la operación porque, si salía mal (5%), se estaba jugando su puesto de trabajo. Este caso no es excepcional sino que es lo normal.

Difícil lo tenemos los empresarios, en España no hay ni crédito ni actividad, y cuando no vamos fuera el apoyo es mínimo. Si de verdad los gobernantes quieren apoyar el crecimiento en la exportación, tendrá que poner los medios y arriesgar, al igual que lo hacemos nosotros.

domingo, 21 de abril de 2013

La empresa no puede olvidar de que es el principal motor de la sociedad


Que las empresas vayamos mal no puede ser la excusa para eludir nuestra responsabilidad para con la sociedad y entorno en el que desarrollamos nuestra actividad.

La empresa es el principal motor de las sociedades modernas, vivimos de su consumo, pero también cubrimos sus necesidades; el empleo, los bienes de consumo y la promoción de todo tipo de actos y necesidades culturales, deportivas, sociales, medioambientales etc., entre otras.

Hoy sería difícil concebir una sociedad sin empresas, sin empresarios, ni por supuesto lo contrario.

Es claro que la primera misión social de una empresa es generar empleo, pero no solo esa. ¿Qué pasaría en España o en cualquier país desarrollado si las empresas dejarán de aportar parte de sus recursos a cubrir las otras necesidades a las que me refería? Habría menos cultura, menos deporte, menos gasto en cubrir las necesidades básicas, en definitiva más problemas sociales y medioambientales.

No quiero que nadie entienda que hago este planteamiento para agradecer la labor social de la empresa, sino más bien lo contrario. Lo hago para resaltar que hacerlo no debería de ser una opción sino una obligación, aunque solo sea moral.

Alguien dirá que en los tiempos que corren hay que centrar todo el esfuerzo y los recursos en salvar a la empresa y el empleo. No le quitaré la razón, pero entiendo que mi planteamiento es compatible con hacerlo.

Si a la empresa le va mal a la sociedad le irá mal y viceversa. Por esto las empresas tenemos que implicarnos en los problemas sociales y poner recursos para atenderlos.
En Calidad Deportiva siempre hemos tenido claros estos principios. Por ello, hemos colaborado en nuestro entorno siempre que hemos podido y en la medida de nuestras posibilidades.

En estos años hemos generado mucho empleo directo e indirecto, pero también colaborado con la cultura, el deporte, las organizaciones, sociales, el medio ambiente, etc.

Ahora hay menos actividad y por tanto menos recursos, y muchos más problemas. Pero, también la sociedad tiene más problemas. Desentendernos de esos problemas sería un error estratégico, ahora que nos gusta tanto hablar de estrategias.

No hay mal que cien años dure. Estos tiempos pasarán y vendrán otros mejores. Es muy posible que las empresas que ahora ignoren a la sociedad, después reciban el mismo trato. Me enseñaron que la vida es un continuo “toma y daca”.

lunes, 15 de abril de 2013

LA TORMENTA PERFECTA

Hasta el inicio de la recesión económica, España era un país líder en el sector de la construcción y el equipamiento de instalaciones deportivas.

Entre los años 1980 y 2010 el desarrollo de infraestructuras deportivas en nuestro país fue espectacular. Por ello, España cuenta hoy con uno de los parques de instalaciones para la práctica deportiva mejor dotados en cantidad y calidad del mundo. Sin duda, esto ha contribuido al auge del deporte de base y los éxitos de nuestros deportistas.


Las empresas del sector de la construcción y el equipamiento de instalaciones deportivas crecieron de forma paralela al incremento de la demanda, creamos muchos puestos de trabajo y por supuesto nos especializamos al máximo nivel.

Hoy quedamos pocas de aquellas empresas y, lo que es peor, como esta situación no cambie, posiblemente la mayoría dejemos de existir en un corto plazo de tiempo.

En el sector, en estos momentos, apenas hay actividad, no hay crédito y mucha morosidad. Lo que podríamos llamar “la tormenta perfecta”. El cómo hemos llegado hasta aquí es argumento para otro relato.

La exportación de nuestros productos y conocimiento es de las pocas alternativas que nos quedan, pero esto no se hace de un día para otro. La internacionalización, la salida que nos queda a la mayoría de las empresas españolas, no es fácil, es costosa y necesita tiempo.

Los empresarios, de este y otros sectores, podemos caer en la depresión y pensar que hemos fracasado en nuestro negocio. A veces me preguntaba que habíamos hecho mal para tener los apuros por los que pasamos, pero ahora tengo claro que, con independencia de los errores propios, la mayoría de empresarios, al igual que el resto de la sociedad, somos víctimas de un sistema que nos impusieron y que ha fracasado.

No nos vamos a rendir y vamos a seguir peleando, como lo venimos haciendo desde 2009. Hemos reestructurado la organización, innovado, internacionalizado, ¿qué más podemos hacer? Pero, seamos conscientes de las dificultades y erradiquemos el sentimiento de fracaso.

Ya casi nada es, no sé si lo volverá a ser, como hace unos años. Ahora vivimos en la incertidumbre permanente, sabemos lo que pasara hoy, pero no que va a ocurrir mañana. No nos dejemos arrastrar por el estrés que nos pueda generar esa incertidumbre, si lo hacemos, estaremos perjudicando a nuestras organizaciones.

Seamos positivos, cuando todo esto pase, al menos, nos quedará el conocimiento y la experiencia.

lunes, 8 de abril de 2013

EL IVA EN LAS INSTALACIONES DEPORTIVAS


En septiembre de 2012 subía el IVA que se aplica por la práctica deportiva del 8 al 21%. Esta subida espectacular, en la mayoría de los casos, no ha podido ser absorbida por las empresas que gestionan instalaciones deportivas públicas y privadas. Esto ha provocado un encarecimiento de las actividades deportivas en estos centros del 13%.

Debemos tener en cuenta que esta subida se produce en un momento de recesión económica que afecta de forma muy considerable a las clases medias, que son el principal cliente de este tipo de instalaciones. Según varias fuentes entre el año 2008 y 2012 se ha producido una deflación de los salarios de aproximadamente el 20%, además del incremento del número de personas sin trabajo hasta casi los 6 millones.



La consecuencia inmediata ha sido un descenso considerable en el número de ciudadanos que vienen a practicar deporte a estas instalaciones. Es muy difícil saber una cifra exacta, pero podemos asegurar que está entre el 20 y 30%.

Conviene recordar que la actividad deportiva regular mejora la salud física y mental de las personas. Esto está demostrado científicamente y nadie lo cuestiona. Por ello, parece razonable que los gobiernos tienen que promover la práctica deportiva. Primero para mejorar la salud de sus ciudadanos, pero también para ahorrar costes en sanidad y en tercer lugar, no menos importante en estos momentos, para levantar la moral de una sociedad inmersa en una depresión colectiva.

Somos muchos los profesionales del sector los que no entendemos que los gobiernos, en su mayoría, estén castigando la práctica deportiva con subidas de impuestos y el descenso en inversión de casi el 90%. Es verdad que en el corto plazo la subida en el IVA aportará más ingresos al Estado, y que el ahorro en inversión supone un ahorro en el gasto público. Sin embargo en el medio y largo plazo tendrá consecuencias muy negativas.

Además, la subida del IVA y el descenso de las inversiones públicas, está ahogando a cientos de empresas y destruyendo miles de empleos. Es decir, hay menos actividad, menos ingresos en concepto de impuestos, más gasto para atender las prestaciones por desempleo, más morosidad entre empresas, más economía sumergida, más fraude fiscal, etc.

El gobierno debería valorar los efectos negativos y positivos de la subida del IVA del 8 al 21% en los ingresos y el gasto público y por supuesto, tener en cuenta los efectos negativos de esta medida para la salud.

Rectificar es de sabios y hay muchos argumentos para que el gobierno reconsidere su decisión y rectifique.