lunes, 14 de julio de 2014

¿Será un espejismo?


Hace meses que no escribo nada para este blog, lo cotidiano nos ocupa todo el tiempo. A veces los problemas son tantos que no resulta fácil encontrar un hueco para la reflexión.

Dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a resolver problemas, en vez de ocuparnos de ser creativos, de las relaciones con otros o de transmitir esperanza entre tanta negatividad.

Se trata de ver el vaso medio lleno, al menos así es como yo lo quiero ver. Esta convicción no es fácil de llevar a la práctica. Cada mañana te levantas con la intención pero las circunstancias del día te empujan continuamente hacia el lado contrario. Hay que ser fuerte para no dejarse arrastrar al lado oscuro.

No solo se trata de ser positivo, también de transmitirlo. A eso vamos, esa es mi intención con esta reflexión. En lo que llevamos de año observó un cambio de tendencia en el sector al que me dedico (para quienes no me hayan seguido, la construcción, equipamiento y gestión de instalaciones deportivas).

De estar absolutamente parado a verse movimiento. De una u otra manera, como contratistas o subcontratistas, dependemos casi al 75% de las administraciones públicas. En España el deporte directa o indirectamente siempre ha dependido del sector público.

Los ayuntamientos han vuelto a la senda de la contratación, menos las CCAA. Esto ha propiciado que las pocas empresas especializadas que siguen vivas puedan coger algo de oxígeno.

No obstante tengo que expresar mis dudas, que las tengo. No sé si es consecuencia de que han medio saneado sus cuentas, si se trata de una necesidad de mantener y mejorar las infraestructuras deportivas de su propiedad o es que a la vuelta de la esquina están las elecciones.

Como se trata de ser positivo, quiero pensar que en unos casos habrán saneado las cuentas y en otros tienen necesidad de mantener o mejorar las instalaciones, o lo mejor ambos.

Espero y deseo de que no sea algo coyuntural para ganar votos. Legítimo, por supuesto, pero una solución transitoria.

Que el modelo deportivo español tiene que cambiar es incuestionable (mi opinión sobre esto será objeto de otra entrada posterior a este blog), pero abandonarlo, como ha estado estos dos o tres últimos años, no es ninguna solución.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

TRABAJANDO EN ARABIA SAUDÍ

Ahora hace un año que el grupo empresarial CADE decidió implantarse en Arabia Saudí y a través de allí en todos los países del Golfo de Arabia.

¿Por qué Arabia Saudí?, siempre respondo que es fruto de la casualidad. No fue planificado, se presentó la oportunidad, la exploramos y aquí estamos.

Nuestra implantación está siendo rápida gracias a nuestro socio local, el Grupo Alfadda, y en concreto a uno de los dueños, el Sr. Adnan Alfadda. Él nos ha facilitado los recursos y los contactos para desarrollar nuestro trabajo.


No es un mercado fácil, de hecho ya no existen los mercados fáciles. La globalización e internet han traído el acceso a la información y la comunicación. Esto ha propiciado que se caigan las fronteras en el comercio y se incremente de forma importante la competencia.

Arabia Saudí y el resto de países del Golfo (Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes, Bahréin y Omán) están desarrollando sus infraestructuras civiles, culturales y también deportivas. Hay mucho trabajo, pero no es fácil conseguirlo.


La experiencia de las empresas españolas en el desarrollo de las infraestructuras en general y en concreto de las deportivas, es mucha. Esto nos ha permitido adquirir un conocimiento muy alto que ahora podemos exportar.

España está muy bien vista en los países del Golfo Arábico, en general, pero en particular en los temas deportivos. El éxito del deporte español nos ha posicionado en todo el mundo y aquí sienten pasión por el fútbol y en particular por el Barcelona y el Real Madrid.

Cade Obras y Servicios Internacionales SL., es una empresa integrada en el grupo CADE, dedicado al diseño, construcción, equipamiento y gestión de instalaciones deportivas. Es la empresa del grupo que opera en Arabia Saudí.

Tenemos puestas nuestras esperanzas en esta aventura empresarial. De momento las cosas no van mal, en tan solo un año hemos facturado casi un millón de dólares. Además trabajamos en varios proyectos que esperamos vayan cuajando poco a poco.



No estamos solos en esta aventura, poco a poco hemos ido sumando socios del sector que nos acompañen. Inicialmente se adhirieron las empresas del grupo, WonderGrass y UrbanSport Equipamientos, y posteriormente otras del sector como Cuma, que se dedica a los marcadores electrónicos, Cemul, a los asientos deportivos, Bodytone, a las máquinas de fitness y cardio, y otras que están a punto de subirse al proyecto.


Todas empresas españolas, porque Cade Obras y Servicios Internacionales lo que vende en Arabia Saudí es la marca España. Competir en precio aquí es muy difícil, los saudí tienen acceso a todos los mercados y una oferta amplísima. Para nosotros es imposible competir en precio con empresas chinas o de otros países asiáticos, por tanto tenemos que competir en calidad del producto y sobre todo en servicio.



Ya os iré contando como se desarrolla esta experiencia.

lunes, 23 de septiembre de 2013

OTRA DECEPCIÓN PARA EL DEPORTE ESPAÑOL

A finales de agosto escribí una entrada en el blog comunicando mi convencimiento de que Madrid sería la sede Olímpica del año 2020. Tenía argumentos suficientes para creerlo.

El día 7 de septiembre de 2013 pasará a la historia como otro día decepcionante para el deporte español, la ciudad de Madrid fue eliminada en primera ronda. Fue una sorpresa enorme para todos, había escépticos, pero pocos creían que Madrid iba a caer en la primera ronda.

He dejado pasar un tiempo para encontrar explicaciones a esta decepción. He leído y escuchado mucho sobre el tema, hay teorías para todos los gustos. Nunca sabremos realmente que paso, pero yo me quedo con dos hipótesis.



Primera, los miembros del COI se mueven por intereses muy dispares y en la mayoría de los casos ajenos al deporte. Segunda, la imagen de España está muy dañada.

El COI es un organismo tan o más complejo que la ONU, en donde existen muchos intereses de distinta índole y es casi imposible saber ni tan siquiera cuales son las reglas del juego. Todos pensamos que este órgano actuaría utilizando la lógica y el sentido común, pero no fue así, porque eso no existe en las decisiones del COI. El proyecto de Madrid era el mejor, no porque lo diga yo, sino porque lo dijeron los expertos del COI, además existían otras circunstancias para que, en buena lógica y utilizando el sentido común, hubiesen votado mayoritariamente por Madrid.

España proyecta mala imagen en el exterior y eso influyó bastante. El fracaso de la economía, la burbuja inmobiliaria, el paro, los recortes sociales, el caso Bárcenas, etc., han deteriorado enormemente la imagen de España. Es verdad que nuestros deportistas llevan la bandera muy alta por todo el mundo, pero por lo visto eso no ha sido suficiente.

¿Ahora qué? Así como en el año 2009 fui partidario de que Madrid volviera a presentar su candidatura, ahora no lo tengo tan claro. Posiblemente lo mejor sea dejar pasar un tiempo y volver a intentarlo para las Olimpiadas de 2028 o 2032. Estas fechas quedan muy lejos y tendremos tiempo para reflexionar.

Lo más inmediato, lo que más me preocupa es la situación en la que queda el deporte español. La mayoría de las ayudas públicas han desaparecido o reducido significativamente. Estos días hemos podido leer y escuchar que deportistas de élite se tienen que pagar los viajes para ir a competir en los campeonatos de Europa o del Mundo. El programa ADO, que tanto ha hecho por los deportistas y por el deporte desde el año 1992, está en riesgo. No digamos de los miles de pequeños clubes y deportistas de base, que cada día tienen menos recursos para practicar su deporte.

El deporte no es solo fútbol, baloncesto, tenis, formula I de élite, el deporte es mucho más, inmensamente más y eso es lo que está en riesgo. Si los gobiernos no ponen los medios, los clubes y los deportistas lo van a pasar muy mal y muchos abandonarán.

En el año 2016 hay Juegos Olímpicos en Brasil. A día de hoy los deportistas que están preparando esta cita viven en la incertidumbre. No saben si dispondrán de los medios que necesitan para competir en igualdad de condiciones que los mejores, ni tan siquiera si estarán en Brasil. No se trata de dramatizar, sino de describir la cruel realidad.

Espero que el CSD este trabajando en alternativas para buscar nuevas formas de financiar a las federaciones nacionales y al deporte en general. Así como en otros momentos la prioridad fueron las infraestructuras, la normativa o el dopaje, ahora es la financiación.

lunes, 2 de septiembre de 2013

MADRID SERÁ SEDE DE LAS OLIMPIADAS DE 2020


No es que repentinamente me haya convertido en “pitonisa”, sino que existen razones concluyentes para llegar a esta afirmación.

Solo hay tres candidatos (Madrid, Tokio y Estambul), Madrid tiene la mejor puntuación del Comité de Expertos, en el año 2016 las Olimpiadas serán en Brasil, Tokio está todavía bajos los efectos de Fukushima, sobre Estambul se ciernen muchas incertidumbres políticas y técnicas, Madrid tiene prácticamente todas las instalaciones ya construidas y ha desplegado una actividad internacional entorno a su candidatura sin precedentes.

Madrid lo tiene relativamente fácil, si no comete algún error de bulto, el próximo día 7 de septiembre será oficialmente la ciudad que albergue Los Juegos Olímpicos del año 2020.
La organización de los JJOO cuesta unos 2.500 millones de euros, que pagarán patrocinadores, entradas y derechos de TV. Lo que realmente costará a Madrid la organización de los juegos son unos 1.600 millones de euros, para pagar seguridad, transporte e infraestructuras.



Casi todas las infraestructuras están ya construidas, algunas infrautilizadas. Faltaría por construir la Villa Olímpica, con un coste aproximado de 1.000 millones de euros, reformar el Estadio de La Peineta y poco más.

La organización de los JJOO es una oportunidad para Madrid y para España. Un motivo para recuperar la confianza y el optimismo que hemos perdido con la dureza de los años de crisis.

Se pueden crear hasta 75.000 puestos de trabajo para construir las infraestructuras que se necesitan, va a mejorar la imagen, bastante deteriorada, de Madrid y España en el mundo y será un revulsivo para seguir invirtiendo en deporte.

Es verdad que estamos en un momento complicado, económicamente y socialmente, que se han recortado derechos y recursos en educación, sanidad, servicios sociales, seguridad, etc. Que existe un clima político de enfrentamiento como pocas veces desde la transición política, que la confianza y desanimo se han instalado en la sociedad.

Todo ello, a priori, puede aparentar que no estamos para organizar Olimpiadas y que existen otros problemas a los que atender.

El gasto (1.600 millones) no es tan grande como podríamos pensar. Casi 1.000 serían para construir la Villa Olímpica, que posteriormente se podría destinar a viviendas. Se crearán unos 75.000 puestos de trabajo, se mejora la imagen de Madrid y de España, ayudará a que recuperemos algo de confianza y optimismo en nosotros-que falta nos hace-, se van a rentabilizar instalaciones deportivas, como La Caja Mágica, ahora infrautilizadas y se impulsará el deporte en general.

El proyecto Madrid 2020 no tiene tanto apoyo social como tuvieron el Madrid 2012 y Madrid 2016, este es uno de sus déficits. Dadas las circunstancias es casi normal, pero a partir del día 7 de septiembre los dirigentes del proyecto tienen que esforzarse en conseguir que sea un proyecto de España y todos los españoles. Si alguien cae en el error de monopolizar o utilizar Madrid 2020 para su interés, estará cometiendo un error de bulto y hará un flaco favor a España y a Madrid.


El día 3/10/2009 escribí un artículo titulado “UN SUEÑO APLAZADO”, que adjunto.

UN SUEÑO APLAZADO

El 2 de octubre pasado tampoco pudo ser. Madrid se quedo a las puertas de ser nombrada ciudad Olímpica. Rio de Janeiro fue la justa vencedora y por ello hay que felicitarles. Al igual que hay que felicitar a Chicago, Tokio y especialmente a Madrid por el enorme esfuerzo realizado, la ilusión que han puesto en el proyecto y la esperanza que fueron capaces de generar en la sociedad española.

Alberto Ruiz Gallardón, su alcalde, tuvo la destreza de unir e ilusionar ante un proyecto Olímpico a toda la sociedad española, y lo que es mucho más difícil a todas las administraciones publicas con independencia del color político, y eso en los tiempos que corren tiene mucho mérito.

Los españoles gozamos y nos ilusionamos el día 2 de octubre al ver a todos nuestros dirigentes unidos, el Rey, el Presidente del Gobierno, la Presidenta de Comunidad de Madrid y al Alcalde de Madrid, entre otros muchos, luchando, juntos, por un proyecto Olímpico para España, como debe ser. Ese día nos sentimos orgullosos de ellos e incluso muchos nos emocionamos. Los españoles tenemos necesidad de que este ejemplo de unidad que ha propiciado el deporte se extienda a otras materias que nos ayuden a superar los problemas de nuestro país.

Como buenos deportistas tenemos que aceptar el resultado, pero nunca arrojar la toalla. Para los deportivas excelentes perder es un aliciente para buscar la victoria. Madrid perdió por segunda vez, pero dicen que a la tercera va la victoria.  Madrid 2020 debe ser el objetivo común de todos los españoles.

Es comprensible la decepción de aquellos que tanto han trabajado y no vieron compensados sus esfuerzos. Tienen derecho a descansar, pero solo el tiempo estrictamente necesario para coger de nuevo fuerzas para seguir trabajando. Tenemos por delante el reto de preparar la mejor candidatura para que en octubre del año 2013 la ciudad de Madrid sea designada para organizar los Juegos Olímpicos del año 2020.

Quienes tienen la responsabilidad de tomar estas decisiones deben tener en cuenta de que los españoles seguimos soñando con este objetivo.

lunes, 19 de agosto de 2013

EL PLAN DE PAGO A PROVEEDORES DEL GOBIERNO.


¿Es una buena solución para resolver la morosidad de las AAPP?

La idea inicial del Ministerio de Hacienda, tal y como fue concebida, era buena. Se trataba de poner el contador de la deuda de ayuntamientos y CCAA a cero, con el objetivo de que a partir de ese momento las AAPP cumplieran la Ley de Morosidad, que les obliga a pagar en 30 días.

Además, las empresas que trabajamos para el sector público podríamos recuperar la maltrecha tesorería, al menos las que todavía seguíamos funcionando.

Sin embargo el objetivo del Ministerio no parece que se haya cumplido, la mejor prueba de ello es que acaba de ponerse en marcha el III Plan de Pago a Proveedores. Es decir, ayuntamientos y CCAA siguen sin cumplir la Ley de Morosidad, a pesar de que el ministro Montoro prometió que a partir del verano todas las AAPP pagarían sus facturas en menos de 30 días.

Todo parece indicar que lo que nació como una buena iniciativa se ha convertido en una auténtica chapuza. Si no se remedia, parece que no hay predisposición para hacerlo, cada año tendremos un plan de pago a proveedores de las AAPP.

Lo que parecía la panacea, se ha convertido en una pesadilla para las empresas que trabajan para el sector público. Ya el primer plan fue, contrariamente a lo que se ha vendido, más perjudicial que beneficioso para la mayoría de las empresas. Las empresas cobraron la deuda  acumulada durante meses e incluso años, pero lo que no se ha dicho es que no cobraron toda la deuda, sino una parte.
Se nos quedó- a la sociedad- la sensación de que el Gobierno estaba haciendo un favor a las empresas y autónomos, cuando la realidad es que se limitó a pagar solo una parte de lo que  debía.

Pondré como ejemplo a Calidad Deportiva SL, sociedad de la que fui gerente. Cuando se puso en marcha el I Plan de Pago a Proveedores la deuda que tenían los ayuntamientos con esta empresa era de aproximadamente 9 millones de euros, mucha de ella con sentencia judicial firme. La mayor parte de esta deuda estaba endosada a los bancos, al menos unos 5 millones. De esa deuda se cobró algo menos de 7 millones de euros, ya que algo más de 2 millones de euros correspondían a intereses de demora, que por supuesto Calidad Deportiva SL había pagado a los bancos. Pues bien, el RD que reguló el plan obligo a las empresas a renunciar al cobro de estos intereses.  

En aquel momento las empresas denunciaron lo injusto que era el Gobierno, pero la situación de la tesorería era tan acuciante que la mayoría cogió el principal para seguir trabajando y renunció a los intereses. No quisieron ver que se estaban poniendo la soga en el cuello, ya que estaban renunciando a una parte importante de su tesorería.

Calidad Deportiva SL renunció a algo más de 2 millones de euros. De disponer de esa tesorería ahora no estaría pasando las dificultades que tiene para hacer frente a sus compromisos. El Gobierno dio pan para aquel momento y hambre para el futuro.

El Gobierno se equivocó, esos cientos e incluso miles de millones habrían ayudado a dinamizar la economía, y habrían evitado la destrucción de miles de puestos de trabajo y la desaparición de muchas empresas y autónomos.

Con el III Plan en marcha nada parece haber cambiado. Las AAPP siguen sin cumplir la Ley de Morosidad (como pueden exigirnos el cumplimiento de la Ley a los ciudadanos, las empresas, autónomos, etc., cuando ellos no la cumplen). Muchos ayuntamientos y CCAA siguen financiándose con los proveedores, prometen que pagarán pero cuando llega el momento de hacerlo no lo hacen. Si, ya se la respuesta del lector, que no les vendan a las AAPP, pero no es esa la solución al problema.

Desde que el Gobierno anunció el III Plan de Pago a Proveedores, en junio, han sido cientos los ayuntamientos y CCAA que se han acogido. De momento, si alguno tenía intención de pagar a las empresas o autónomos sus deudas en el corto plazo, no lo harán, y como poco las empresas que se acojan no van a cobrar sus facturas antes de noviembre o diciembre. Por supuesto renunciando a los intereses que legítimamente les corresponden.

Los ayuntamientos y CCAA esperan un plan anual, al menos hasta superar la crisis económica,  por tanto seguirán sin cumplir con la Ley que les obliga a pagar en 30 días, con el beneplácito del Gobierno.

La solución es sencilla, muy sencilla.  Sin embargo, no existe la voluntad política de ponerla en marcha.  Se debió de poner el contador a cero y de inmediato crear un Fondo que garantizase a los proveedores el cobro de sus facturas en los 30 días que marca la Ley.

El funcionamiento de este Fondo de Garantía también es muy sencillo, las empresas que hayan vendido a las AAPP y no cobrado sus facturas en 30 días, las presentan al Fondo de Garantía con el correspondiente reconocimiento de esa deuda, firmado por el Interventor del ayuntamiento o CCAA, el Fondo le paga inmediatamente y luego es este quien se encarga de descontarla de la PIE (transferencia que tiene que hacer el Gobierno central a ayuntamientos y CCAA de los tributos que recauda el Estado)

Las empresas cobran sus facturas en los plazos marcados por la Ley, no se generan intereses de demora y por tanto disminuye la necesidad de empresas y autónomos de financiación, y lo que es más importante las AAPP dejarán de financiarse con los proveedores y gastarán solo lo que tienen.
Como verán la solución técnica existe y es buena para todos, falta la voluntad política de ponerla en funcionamiento.

lunes, 5 de agosto de 2013

LA COMPETENCIA DESLEAL


Si la situación para las empresas es difícil por la contracción del consumo, la falta de crédito y la morosidad, aún se nos pone más complicada por la competencia desleal.

En los últimos años han aumentado los negocios ilegales de forma espectacular. Aparecen y desaparecen de un día para otro dejando daños irreparables al tejido empresarial.

Suelen ser personas sin ningún tipo escrúpulo que aprovechan la situación para obtener un beneficio rápido. Dan de alta una hipotética empresa que en la mayoría de los casos no tiene más empleados que el propietario, comienzan una actividad clandestina, con trabajadores sin dar de alta o dándolos unas horas o algún día, venden sin facturar el IVA, compran al “ya te veré”, y mientras dura los beneficios son espectaculares.

En nuestro sector, la construcción y equipamiento deportivo, este modelo de negocios ha crecido “como enanos”. Un ejemplo muy significativo está en la fabricación de equipamiento deportivo, especialmente pistas de pádel. Es un deporte de moda y en auge, y por ello las ventas se mantienen. 

Todavía se venden muchas pistas de pádel, pero quienes las fabricamos somos cada día más.
La mayoría de los que se incorporan al negocio lo hacen bajo la clandestinidad, no pagan impuestos, no pagan cotizaciones a la seguridad social, los talleres no cumplen con la reglamentación, en muchos casos utilizan materiales de baja calidad y sin pagar el IVA, etc.

Algunos de ellos son cazados por la inspección de trabajo o de hacienda, la mayoría no, pero lo cazados no tardan en extinguir la sociedad y constituir otra semejante para continuar el negocio. No hablo por lo que me cuentan sino por lo que conozco.

Ante esta situación es muy difícil competir para quienes tratamos de cumplir con la legalidad laboral, fiscal y medioambiental.

No podemos producir, ni instalar una pista de pádel con los mismos costes que estos negocios clandestinos. A la hora de vender, al comprador, le importa poco si cumples o no la legalidad, solo le importa el precio. Lo más lamentable es que esto no solo pasa en el sector privado, también en el público.

Nos esforzamos en competir, en vender productos de calidad, productos certificados, etc., pero como no podemos competir con el precio, se pierde la venta.

Esto está trayendo consecuencias muy negativas para la salud empresarial. Algunos de los que hacían las cosas bien caen en la tentación de empezar a hacerlas mal para ser más competitivos, con la proliferación de la economía sumergida y el perjuicio para toda la sociedad. Y quienes quieren seguir haciéndolas bien corren un alto riesgo de morir por falta de mercado.

Ante esta realidad, ¿qué hace la administración? casi nada, al menos efectivo. Nos dicen que denunciemos caso a caso. Nosotros lo hicimos pero con poca o ninguna efectividad, a pesar de que, me consta, los funcionarios se esforzaron y empeñaron. Pero, lo que fallan no son los funcionarios sino el sistema. No se trata de exigir más a los empleados públicos, que en algunos casos también, sino de cambiar el sistema de control.

El sistema se cambia hablando con cada sector para conocer su realidad y su opinión, y trabajando de forma coordinada administración, empresarios y sindicatos.

Por otras razones, que no vienen al caso, viví este mismo problema, mucho más acentuado, en el sector de la agricultura. La llegada masiva de inmigrantes propicio mano de obra muy barata y clandestina en el campo. La economía sumergida creció espectacularmente. La administración se sentó con los sindicatos y empresarios y se pusieron en marcha medidas que han resultado muy efectivas. No se ha erradicado la economía sumergida en un sector tan complejo con el agrícola, pero se ha avanzado mucho.

miércoles, 10 de julio de 2013

El deporte sufre


No es exagerado el titular. En estos días se habla mucho en los medios de comunicación y por tanto en los corrillos, de los fichajes multimillonarios de los grandes clubes de fútbol. Podría parecer, escuchando estas noticias, que la crisis económica no está afectando a nuestro deporte.

Afecta y mucho. Me preocupa el presente, pero más me preocupa el futuro. Ayer, la noticia deportiva del día fue la desaparición del Balonmano Atlético Madrid. Casi todos los medios nacionales se hicieron eco de esta noticia, y hoy estos mismos medios analizan los efectos de la crisis sobre el deporte.



También ayer, en páginas interiores, apareció la notica de la desaparición del club legendario de fútbol sala, Caja Segovia.



Una y otra noticia solo son la punta del iceberg, lo que se ve, lo que tiene más relevancia mediática. Pero detrás de todo esto están cientos de pequeños clubes y deportistas de pueblos, de deportes minoritarios, de base, que están desapareciendo por falta de ayudas públicas y privadas. Clubes y deportistas que en la mayoría de los casos no aparecen en los medios, pero que existen o existían.

Esta es la triste realidad. No creo que nadie sea capaz de medir el impacto de la crisis sobre el deporte amateur y semiprofesional. Por tanto, sería osado dar cifras, pero tengo la seguridad de que si alguien pudiera medirlo, nos sorprenderíamos de los datos.

Es muy duro para la gente que día tras día lucha de forma altruista, en la mayoría de los casos, para mantener un club, un equipo o simplemente para practicar un deporte federado. He hablado con algunos y lo que sienten es impotencia y frustración. Me he encontrado con gente acostumbrada a luchar, a pelear, a salir con lo básico y suplir el resto con mucho trabajo y dedicación.

Es penoso lo que está pasando en España, un país que en los últimos años hemos sido un ejemplo para el mundo. Ahora que tanto se habla y nos preocupa la marca España, ¿quién ha contribuido más a prestigiarla que el deporte?

Algunos dicen que seguimos ganando campeonatos, es verdad. Antes dije que me preocupa el presente, pero que más me preocupa el futuro. Las chicas que hace unos días ganaron el Campeonato de Europa de Basket, o los chicos que quedaron Campeones de Europa de fútbol sub-21, empezaron a jugar en los equipos de base de sus ciudades y pueblos hace varios años, con esas personas que trabajan día tras día de forma altruistas.

Los llamados a ganar esos campeonatos dentro de unos años, hoy están jugando en las categorías benjamines, alevines o infantiles en los más recónditos pueblos y ciudades de España. En la mayoría de los caos ya no disponen de los medios humanos y materiales de los que disponían. Incluso, mucho de esos clubes, ya no existen o están a punto de desaparecer. Por eso, me pregunto qué pasará con el deporte español de elite dentro de unos años.

Yo no tengo la solución a este grave problema, ojala la tuviera. Tampoco tengo la responsabilidad, ni los medios. En mi humilde opinión es el Consejo Superior de Deportes, para algo está, quien tiene que asumir la responsabilidad, sentar a las partes y aportar soluciones. Lo peor, lo que está ocurriendo, es quedarse con los brazos cruzados, esperando que esto se resuelva solo, o simplemente justificando el problema con la crisis.